¿Harían eso que hacen si no creyeran en Dios?
Los últimos sucesos ocurridos en México, en relación al terrorismo de bajo presupuesto (y espurio, patrocinado por “Jumets”), dejan una notable marca que debería hacer que los creyentes se pregunten si un sujeto pretendiendo hacerla de terrorista (en un caso con resultados de risa y en el último con resultados lamentables) haría tales cosas si fuera ateo o agnóstico. Por supuesto no hay que negar que el hecho de ser ateo o agnóstico no implica que alguien no pueda cometer daños en contra del prójimo. Sin embargo el ateísmo y el agnosticismo no promueven ni garantizan que, por tener tal ideología (que no por “convertirse” como lo manejan los religiosos) será uno una persona “buena”. Así que nos enfocaremos en lo que el cristianismo y las religiones de hecho, afirman: Que por ser creyentes, tienen una tendencia a hacer el bien, que su moral está guiada por un ser supremo, infinitamente bondadoso y moralmente superior, que no está en su proceder actuar contra el prójimo. Pues bien, tenemos primero a un pastor, un sujeto de origen boliviano, de nombre José Mar Flores, fincado en México que afirmó haber estado bajo la influencia de Dios cuando intentó secuestrar el avión #576 de AeroMéxico, todo con la intención de dar a México y su gobierno un mensaje (profético), el cual consistía simplemente en, no me lo van a creer, prevenirnos de un gran terremoto y que por tanto, habría de estar unido el pueblo mexicano en oración. Para no parar con la estulticia, el pastor afirmó que había escogido nuestro país por tener un símbolo pátrio profético. Dejaremos en esta ocasión de lado, la teoría de que todo esto no es más que un burdo intento distractor y mal montado, porque si usted ha viajado en avión, sabrá que introducir metal y alimentos no es algo que (desde el 11-S) sea fácil, y que hubo gente en el avión que no sabía lo que ocurría. El pastor por cierto, afirmó no pertenecer a ninguna secta. Tal contradicción es por cierto, común en los integrantes de las sectas, a los que habría de preguntarles entonces qué caraxos entienden por ese término.
Por otro lado, tenemos el evento ocurrido el día de ayer, pasadas las 17:00 hrs. en la estación del metro Balderas en la capital mexicana, donde hubo dos lamentables asesinatos contra un oficial de vigilancia y un pasajero incidental civil del tren subterráneo, albañil de ocupación, además de otros cinco lesionados. El tiroteo fue iniciado por Luis Felipe Hernández Castillo, quien según declaraciones del propio Miguel Ángel Mancera, procurador de justicia, en ocasiones hablaba de un mensaje bíblico, entre tantas otras ambigüedades, por lo que se evaluaba un exámen psicológico.
Hace tiempo llegué a cuestionar si en la época de la cacería de brujas, habrían tenido motivo para matar y quemar a tanta gente (inocente obviamente) si no hubieran creído en la existencia de personajes de fábula como el diablo o el mismo Yahvé. La cuestión aquí es que también es probable que habría homicidios (ocasionados quizá por la falta de oportunidades, como hoy en día se da en este “gobierno del empleo”), pero los delirios proféticos nos estarían ahorrando un buen número de muertes y de actos terroristas en todo el mundo, justificados por quienes dicen ser, seguidores del “Dios vivo”.


